Si quieres incorporar impresión 3D a tu negocio o probarlo antes de comprar, el renting es la entrada lógica. Impresora en tu sitio o producción asistida, con mantenimiento incluido, asesoría técnica y la opción de comprarla al cabo del tiempo si te convence. Sin amortizar miles de euros desde el primer mes.
Comprar una impresora 3D parece sencillo. Pero entre la máquina, los consumibles, el conocimiento técnico, el mantenimiento y el tiempo de aprendizaje, el coste real de entrar va mucho más allá del precio de la máquina.
Comprar una impresora profesional son varios miles de euros. Si después no la usas tanto como pensabas, has invertido mucho en una máquina infrautilizada.
Calibración, slicers, materiales, parámetros. Lo que el fabricante dice que se aprende en una tarde, en realidad toma meses de prueba y error.
Cuando la impresora falla, si no tienes técnico que sepa repararla, te quedas con la máquina parada hasta que el SAT del fabricante te conteste.
Has comprado, has aprendido, has invertido. Y resulta que la impresión 3D no encaja con tu negocio o necesitas un modelo distinto al que compraste. Difícil de revertir.
No es para todos. Si ya tienes claro qué impresora necesitas, cuántas horas vas a usarla y dispones de técnico interno, comprar tiene sentido. El renting está pensado para situaciones donde la compra directa sería un salto de fe.
Quieres ver si la impresión 3D puede integrarse en tu producción o servicio, pero no quieres invertir varios miles de euros para descubrir si encaja o no.
Validación antes de comprar
Joyeros, diseñadores, escultores, miniaturistas, ingenieros independientes. Quieres ofrecer impresión 3D como servicio sin amortizar máquinas desde el día uno.
Empezar sin riesgo
Necesitas impresión 3D unos meses sí, otros no. Un renting con cuotas flexibles tiene más sentido que tener una máquina parada media parte del año.
Uso temporal o intermitente
La tecnología de impresión 3D avanza rápido. Con renting, al final del periodo cambias a un modelo más nuevo. Sin tener que vender máquinas obsoletas.
Acceso a tecnología actual
El renting de impresoras 3D que ofrecemos no es solo enviarte una máquina y olvidarnos. Es un servicio integral pensado para que puedas usar la impresión 3D desde el primer día sin tener que ser técnico.
Incluye la máquina adecuada a tu uso, la instalación inicial en tu sitio, formación básica para que sepas manejarla, asesoría técnica continuada cuando tengas dudas con materiales o parámetros, mantenimiento preventivo periódico y reparación si algo falla. Al final del periodo, decides: renuevas con otra máquina, compras la actual con descuento sobre lo pagado o dejas el servicio.
Las condiciones, modelos disponibles, cuotas y duración del contrato se definen según tu caso. Hablamos primero, entendemos qué necesitas y proponemos la configuración que tiene sentido para tu negocio.
El precio mensual del renting cubre todo lo necesario para que la impresora funcione, esté actualizada y reciba soporte. Sin sorpresas en facturas posteriores.
Te asesoramos sobre qué máquina encaja con tu uso real. No te alquilamos lo más caro: te alquilamos lo que necesitas.
FDM o resina según uso
Llevamos la máquina, la instalamos, te enseñamos a manejarla. Para que el día 1 ya puedas empezar a imprimir sin tutorial de YouTube.
In situ
Dudas sobre materiales, parámetros, problemas de impresión, consejos de mejora. Tienes técnico a un mensaje de distancia durante todo el renting.
Soporte por contrato
Revisión periódica de la máquina para que no falle: limpieza, sustitución de consumibles, ajustes mecánicos.
Periodicidad según contrato
Si algo falla, lo arreglamos sin coste adicional (en condiciones normales de uso). Sin SAT lejano, sin esperas de semanas.
Cobertura completa
Al final del periodo, tres opciones: comprar la máquina con descuento sobre lo pagado, renovar a un modelo más nuevo o terminar el servicio.
Flexibilidad al final
Hablemos. Nos cuentas qué quieres conseguir, qué presupuesto manejas, cuánto tiempo lo necesitas. Sin compromiso, sin venta agresiva. Si te encaja, te proponemos condiciones concretas. Si no, te lo decimos directamente.