Si trabajas en una imprenta, copistería, taller o estudio creativo y tus clientes te están pidiendo impresión 3D, ya no necesitas comprar máquinas, aprender slicers o gestionar averías. Nosotros producimos, tú lo comercializas con tu marca y tus márgenes.
Cada vez más imprentas, copisterías y talleres reciben consultas de impresión 3D. Pero montar el servicio desde cero implica máquinas, materiales, conocimiento técnico, postprocesado y gestión de plazos. Una inversión grande para algo que no es tu negocio principal.
Para ofrecer un servicio decente necesitas FDM y resina, no una sola máquina. Eso son varios miles de euros que no recuperas hasta tener volumen suficiente.
Slicers, materiales, calibraciones, postprocesados. Aprender bien requiere tiempo y errores. Mientras tanto, los clientes que querían 3D ya se han ido.
Si tus clientes piden 3D ocasionalmente, las máquinas pasan más tiempo paradas que produciendo. Has invertido en algo que no se amortiza.
Si la impresión sale mal, si la máquina se rompe, si el cliente pregunta sobre material técnico, te quedas vendido. Sin servicio técnico propio, cada problema es una crisis.
Esta colaboración funciona cuando tu negocio ya tiene clientes y canales propios y la impresión 3D sería un complemento, no el corazón del negocio. Si quieres montar un servicio de 3D como actividad principal, mejor mira renting o talleres formativos.
Ya tienes clientes pidiendo cosas físicas. Añadir 3D al catálogo amplía tu oferta sin renunciar a tu negocio principal de impresión 2D.
Cliente final habitual
Trabajas con marcas, eventos y empresas que de vez en cuando necesitan piezas en 3D. Ahora puedes ofrecérselo sin comprar máquinas.
Trabajo con marcas
Diseño, branding, eventos, ferias. Cuando el proyecto pide piezas físicas, ya no tienes que decir que no o subcontratar a quién sabe.
Servicio premium
Maquetistas, modelistas, hobby, RC, miniaturas. Tu nicho de clientes valora la personalización y el 3D encaja perfectamente con tu catálogo.
Nicho especializado
Tu negocio sigue siendo el mismo: atiendes a tus clientes, recibes sus pedidos, gestionas las relaciones. La diferencia es que cuando un cliente pide algo en 3D, en lugar de mandarlo a otro proveedor o decirle que no, nos lo pasas a nosotros.
Producimos en nuestra granja con la calidad habitual, te entregamos la pieza y tú la facturas a tu cliente con tu marca y tu margen. La trazabilidad la gestionamos por dentro: tú no tienes que aprender de impresión 3D ni preocuparte de plazos o materiales.
Para volúmenes regulares ofrecemos marca blanca completa, integraciones técnicas para que el cliente final pueda pedir directamente desde tu web y descuentos por volumen. Para colaboraciones puntuales también funciona, sin estructura compleja.
La pieza la fabricamos nosotros con nuestra granja, no es un dropshipping a otro sitio. Calidad consistente y plazos garantizados.
Granja propia FDM + resina
Para colaboraciones recurrentes, podemos producir sin marca o con tu marca. Tu cliente nunca tiene que saber que producimos nosotros si no lo prefieres.
Para volúmenes regulares
Cuanto más volumen movemos juntos, mejores condiciones. Comisión variable según el tipo de colaboración y volumen mensual.
Desde 15% según volumen
Si tu cliente te pregunta algo técnico que no sabes responder, conectamos con él directamente para resolver. Tu cliente queda atendido.
Asesoría técnica incluida
No tienes que garantizar X pedidos al mes. Si surge la oportunidad, la aprovechamos. Si no, no pasa nada.
Flexibilidad total
Recogida en nuestra sede o envío puerta a puerta. Cobertura nacional. Plazos según servicio, los confirmamos en cada pedido.
Envío nacional
Hablemos. Nos cuentas qué tipo de clientes tienes y qué te están pidiendo. Si vemos que tiene sentido colaborar, te explicamos cómo funciona y arrancamos sin compromiso. Si no encaja, te lo decimos directamente.