Galgas pasa/no pasa, plantillas de taladro, soportes de montaje, posicionadores de soldadura, útiles de pintura. Piezas que tu producción necesita ya, fabricadas con el material adecuado al uso real y entregadas en días, no en semanas.
Mecanizar un utillaje cuesta una fortuna y tarda semanas. Comprar uno estándar nunca encaja al 100%. Imprimir en 3D resuelve ambos problemas: pieza a medida, plazos cortos y precio que tiene sentido para una herramienta de producción.
Programación, materia prima, mecanizado, acabados. Para una pieza única o pocas unidades, el ratio coste/utilidad no compensa. Un útil impreso bien diseñado cumple el mismo papel por una fracción.
Compras la galga, el soporte o la plantilla genéricos y siempre falta el milímetro que necesitas. Un útil a medida diseñado para tu pieza concreta hace el trabajo bien desde el primer día.
Si cambias el diseño de la pieza, el útil ya no sirve. Con impresión 3D, modificar el archivo y reimprimir es cuestión de horas y poco coste. La producción se adapta al ritmo del diseño.
Si necesitas el mismo útil en 5 estaciones, mecanizar 5 unidades multiplica el coste. Imprimir 5 unidades multiplica solo el material. La granja imprime las cinco en paralelo.
No imprimimos lo que nos mandas y a otra cosa. Antes de fabricar, entendemos cómo se va a usar el útil para diseñarlo o ajustarlo con criterio técnico real.
Qué pieza tiene que sujetar, medir o posicionar. Qué esfuerzos va a sufrir. Cuántas veces se usa al día. Eso decide material y diseño.
Si traes archivo, lo revisamos y proponemos mejoras. Si no, lo diseñamos desde tu pieza, plano o muestra física. Diseñamos para imprimir, no para CAD bonito.
PETG para uso estándar. ASA para calor o exterior. Nylon para cargas y desgaste. PA-CF para alta exigencia. La decisión es técnica, no comercial.
Imprimimos con altura de capa adecuada al uso. Postprocesamos si el útil necesita acabado preciso, agujeros calibrados o insertos roscados.
Útil listo para usar. Y con el archivo guardado: si necesitas más unidades, replicar para otro puesto o ajustar al cambiar la pieza, se hace en horas.
Perfiles Blanco necesitaba galgas de control para verificar dimensiones críticas en sus líneas de producción. Las galgas mecanizadas tradicionales eran caras, lentas de conseguir y poco flexibles cuando había que ajustar tolerancias.
Fabricamos sus galgas en impresión 3D combinando materiales según el uso: PETG para galgas de control general, ASA cuando había exposición a calor o exterior, y Nylon cuando la galga sufría desgaste por uso intensivo. Cada material elegido por criterio, no por defecto.
El resultado: galgas pasa/no pasa a medida, replicables para cada puesto de control, ajustables cuando cambia una tolerancia, y con un coste que hace viable tener un set completo de control en cada línea.
Estos son los utillajes que más pasan por nuestra granja. Cada uno con condicionantes distintos de material, precisión y resistencia.
Control dimensional rápido en línea: si pasa por un lado y no pasa por el otro, la pieza está dentro de tolerancia. Críticas en producción seriada.
Material: PETG, ASA, Nylon según uso
Para garantizar que los agujeros, ranuras o referencias siempre se hacen en la misma posición. Repetibilidad sin depender del operario.
Material: Nylon, PA-CF para desgaste
Sujetan la pieza en la posición exacta durante el montaje o el mecanizado. Imprescindibles cuando una pieza no se sostiene sola en la posición de trabajo.
Material: PETG, ASA
Posicionan las piezas a soldar manteniendo la geometría. Diseñados para no interferir con la soldadura y resistir el calor cercano al punto de soldeo.
Material: ASA, Nylon termorresistente
Mascarillas y máscaras para pintura: dejan al descubierto solo las zonas a pintar. Útiles para acabados de calidad sin cinta de carrocero artesanal.
Material: PETG, ASA
Adaptadores de mordaza, cunas para piezas curvas, sujeciones temporales. Hechos a medida para tu pieza, no genéricos.
Material: Nylon, PA-CF
Un útil mal dimensionado en material se rompe o se deforma a los pocos usos. Esta es nuestra guía rápida de decisión según el uso real del útil.
Cuéntanos qué pieza tiene que sujetar, medir o posicionar, en qué entorno va a usarse y cuántas unidades necesitas. Te decimos qué material tiene sentido, cuánto cuesta y cuándo lo tienes en tu producción.